Nutrición para el alma desde África.

Nutrición para el alma desde África.

Publicado en Nutrición para el alma por admin. | Leave a Comment

Hoy hace dos años hiciste REAL mi regalo de cumpleaños, convirtiendo un sueño en REALIDAD. JAMÁS olvidaré los días allí VIVIDOS, y por si algún día la memoria no me deja recordar, aquí dejo por escrito una mínima parte de lo que sentí allí esos días, para poder leerlo una y otra vez.

Recuerdo mi llegada a ÁFRICA por primera vez con la ilusión de la niña que va al colegio el primer día, pero también con el miedo a lo desconocido, y más que a lo desconocido, miedo a la vida que hay fuera, lejos de nuestras zonas de confort.

Pero allí estabas TÚ, dándome una confianza y seguridad que jamás antes había experimentado y sobre todo lo más increíble, en medio de tanta pobreza y ambiente inhóspito, dándome PAZ, MUCHA PAZ.

Mi llegada a la CASA DE LAS CHARITY SISTERS, fue un día como éste: cumpleaños de mi madre, por cierto (Diosalidades de la vida). Recuerdo perfectamente los olores, ese calor húmedo y la calima o (“hamatan “como allí lo llaman) que hace que no veas el sol, pero lo sientas en cada poro de tu piel a cada instante.

Mi pijama verde, mis all stars blancas de bota, y mi mochila, no solo la que físicamente llevaba a la espalda, sino la que todos llevamos de alguna manera en el alma. Ésas eran mis tres pertenencias allí, y sin saber por qué, tuve claro desde el principio que allí no necesitaba nada más.

Allí estaba al fin, rumbo a la casa de las mujeres y niños acompañando a un grupo de españoles que estaban allí de misiones.

Sabía que nos esperaba un día largo por delante pero nunca, nunca llegue a imaginar que mi primer día allí cambiara mi forma de ver y vivir la vida para siempre.

ÁFRICA, te desnuda por dentro y por fuera, te despoja de lo innecesario  y te obliga a quedarte solo con lo que de verdad importa. TÚ LO SABES MEJOR QUE NADIE MI AMOR.  Apenas pasé mi primer día con unas piezas de fruta y agua embotellada, pero sentía que estaba “plena” de amor. Cada mujer y niño que atendía me transmitían un amor incondicional que jamás había sentido antes. Las bendiciones constantes de Eugene, (mujer increíble postrada en una cama por una ELA), tras cada curetaje de sus heridas, el abrazo incansable de Jud (con 3 años apenas pesaba 5 kg, y por las mañanas según llegaba lo cargaba en mis brazos y prácticamente no nos separábamos), las risas y bailes de los niños y niñas, la oración en ratos de calma en la capilla del Santísimo con las SISTERS, eran MI ALIMENTO PARA EL ALMA.

Recuerdo cuando viniste a buscarme por la tarde noche… Estaba agotada y con la sensación de no haber podido hacer mucho desde el punto de vista médico. Sin embargo, recuerdo la sensación INCREÍBLE DE ALEGRÍA, PAZ Y AMOR REAL  que sentí cuando te quedaste abrazándonos a JUD y a mi en la pagodita de la misión… Comprendí y sentí que el mismo Jesús estaba allí abrazándonos a los tres, y que pese a todas nuestras dificultades en la vida ÉL nos abrazaría siempre …..

Para otros esta foto será una foto más de un viaje cualquiera, pero los dos sabemos lo que significa para nosotros. Tal como te dije un día, ES MI SÍ, es mi respuesta a “VEN Y VERÁS“, es nuestro TRIUNFO  frente a todas las adversidades.

TE AMO.

   

       

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *